Always Think Big

Hay un efecto positivo de la crisis: las empresas españolas nos hemos visto obligadas al desarrollo internacional. Queramos o no , no nos queda más remedio que salir fuera para seguir creciendo. Esto a la larga es bueno, pues nos obliga a salir de nuestro espacio de comodidad, lo que en definitiva nos va a hacer a todos más competitivos y mejores empresas.  El problema es que no es fácil, para nadie, pero especialmente para las pequeñas y medianas empresas, que tienen que hacer equilibrios cirquenses para  ver cómo invierten los escasos réditos que puedan obtener en el mercado español.

El entorno aquí es totalmente hostil: impagos, suspensiones, bajadas de precios y márgenes, inspecciones, etc. Y ya es suficientemente duro mantenerse como para encima idear de donde sacar el dinero suficiente para irse a un país y abrir oficina, con lo que eso conlleva de esfuerzo y riesgo.

Nuestra experiencia está siendo positiva en la mayoría de los casos, aunque hemos aprendido algunas lecciones a base de sudor y sangre. Creo en todo caso que una empresa para salir fuera debe tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Medir muy bien las fuerzas: determinar cada año qué inversión puedes hacer y que dinero te puedes permitir el lujo de dedicar a una aventura que lo más probable salga mal.  No es cuestión de poner banderitas en el mapa, sino de consolidar uno por uno los negocios. Así nosotros no hemos abierto oficinas en el siguiente país hasta tener claro que teníamos consolidado el anterior. Esto claro, es mucho más lento, pero más seguro.
  2. No ir de españoles por el mundo: no porque no seamos bienvenidos, que en algunos sitios no lo somos, sino porque en cada país es conveniente adaptarse al máximo a la cultura y forma de hacer negocio local. Mi recomendación es que en la medida de lo posible  se ponga al mando de las filiales equipos 100% locales lo que dará mucha confianza a los clientes. En nuestro caso hemos tenido la suerte de disponer de profesionales de diferentes culturas que han trabajado con nosotros años atrás  y que ahora aúnan algo muy difícil de encontrar: cultura VASS con conocimiento local de cada país.
  3. Adaptar la estrategia en cada país: no es lo mismo el mercado de IT en US, que en Perú, y no tiene nada que ver el modelo que se sigue en Emiratos con el de Colombia, por poner dos ejemplos. Así, antes de invertir un euro en ningún país considero vital tener claro qué mercado, qué oferta y con qué modelo vamos a ir. Nos podremos equivocar, y debemos ser flexibles, no inmolarnos con un modelo que se demuestra que no vale. Pero hay que tener modelo.

En todo caso, como siempre en este mundo de la consultoría, la clave está en  generar confianza. Lo importante es el equipo, las personas, el talento que está encargado de generar esa confianza. Todo el esfuerzo que se dedique a encontrar, atraer, motivar y retener ese talento será poco.

En todo caso y como digo siempre: Always Think Big.

Javier Latasa
Director General

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